
H. Cd. Juárez.- En un giro procesal que prolongará el dolor de la búsqueda de justicia, la madre acusada de participar en el asesinato de su propio hijo de escasos años rechazó formalmente la propuesta de una condena de 50 años de prisión mediante un procedimiento abreviado. Al no aceptar su responsabilidad ni la pena sugerida por la Fiscalía, el caso tendrá que resolverse en un juicio oral donde se presentarán todas las pruebas y testimonios recabados; la defensa de la mujer apuesta por una estrategia que busca deslindarla de la ejecución directa del crimen, a pesar de los señalamientos que la ubican como cómplice u omisa en las agresiones que le costaron la vida al infante.
Esta decisión ha generado indignación entre los colectivos que dan seguimiento al caso, quienes consideran que el rechazo a la sentencia es una táctica para ganar tiempo o buscar una pena menor. Por su parte, el Ministerio Público aseguró contar con una carpeta de investigación sólida que incluye dictámenes forenses y declaraciones que complican la situación legal de la imputada; mientras se fija la fecha para el inicio del juicio, la mujer permanecerá bajo la medida cautelar de prisión preventiva, enfrentando la posibilidad de que, al final del proceso, la condena sea incluso mayor a la que hoy despreció.
(En Blanco y Negro)

