
H. Cd. de Chihuahua.- La situación jurídica de un exrector de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) ha dado un giro crítico, colocándolo formalmente “en la cuerda floja” tras el avance de las indagatorias por presuntos malos manejos financieros. De acuerdo con información reciente, la carpeta de investigación no solo se mantiene abierta, sino que se ha robustecido con testimonios y pruebas documentales que apuntan a una red de desvío de recursos que operó durante su administración, poniendo en jaque la estabilidad de quienes formaron parte de su círculo cercano.
Este escándalo ha generado una fuerte sacudida al interior de la universidad, donde se habla de una revisión profunda a los contratos y convenios firmados bajo su gestión. Mientras la autoridad judicial prepara los siguientes pasos para una posible imputación formal, en los pasillos de la Rectoría crece la expectativa por la transparencia de estos procesos, señalando que este caso podría ser el inicio de una serie de auditorías externas para limpiar la imagen de la institución y castigar a quienes utilizaron el presupuesto educativo para fines personales.
(En Blanco y Negro)

