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Lo que brilla es la unión de los transportistas y el sector primario, que buscan detener el abandono del campo y la inseguridad que provoca el aumento de los productos, además de intentar priorizar los productos nacionales.
Lo que huele es el comunicado de la federación, donde declaran que “no existe razón para manifestarse el día 6 de abril por parte de algunas organizaciones del campo y transporte”, como si no pasara nada en el país y todo estuviera muy bien.
Lo que apesta es que sea la ciudadanía la que sufra todas las consecuencias: precios altísimos en la canasta básica, miedo al transitar por las carreteras y tráfico detenido por un paro nacional, porque OTRA VEZ el gobierno no atiende sus demandas.

