
Nacional.- Una crisis humanitaria sin precedentes azota a Matamoros, Tamaulipas, donde las deportaciones desde Estados Unidos se han disparado un 265% en las últimas semanas. El flujo masivo de migrantes retornados ha colapsado la capacidad de los albergues y servicios municipales, dejando a cientos de personas en situación de calle mientras esperan una resolución a su situación legal o el retorno a sus lugares de origen.
Las autoridades locales y organismos internacionales advierten que la situación es insostenible, ya que no se cuentan con los recursos económicos ni la infraestructura para atender a la creciente población migrante. El repunte en las repatriaciones forzadas ha generado una tensión social importante en la ciudad fronteriza, donde la demanda de alimento y refugio supera por mucho la oferta disponible.
(En Blanco y Negro)

