
H. Cd. de Chihuahua.- El Secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, fijó su postura ante la iniciativa de la iniciativa privada, señalando que cualquier transición energética en el sistema de transporte requiere de un análisis técnico profundo y no solo de una respuesta ante la coyuntura económica. Si bien reconoció que la propuesta es viable en teoría, subrayó que hasta el momento no se cuenta con un sustento detallado que garantice que esta inversión sea sostenible a largo plazo frente a las fluctuaciones del mercado energético.
El funcionario estatal manifestó que existe un notable nerviosismo entre los concesionarios debido a la volatilidad en el precio del diésel, pero insistió en la necesidad de establecer mesas de trabajo con CANACO para evaluar los riesgos reales. Advirtió que decisiones reactivas basadas únicamente en presiones económicas temporales podrían comprometer la estabilidad del servicio, por lo que el Gobierno del Estado priorizará la viabilidad técnica antes de dar luz verde a cambios tan significativos en la infraestructura de transporte.
(En Blanco y Negro)

