
H. Cd. De Chihuahua.- En un operativo de gran escala, autoridades federales lograron el desmantelamiento de una de las redes de robo de combustible más grandes registradas en el país, la cual operaba en los estados de México e Hidalgo. De acuerdo con las investigaciones, esta organización criminal lograba extraer de manera ilegal hasta 15 millones de litros de hidrocarburo por semana, utilizando una compleja infraestructura de tomas clandestinas y bodegas de almacenamiento.
El golpe a esta estructura delictiva se logró tras meses de inteligencia y seguimiento, permitiendo la ubicación de los puntos estratégicos donde se realizaba el “ordeñe” de los ductos de Pemex. Durante las intervenciones se aseguraron vehículos de carga, maquinaria pesada y miles de metros de manguera industrial, además de la detención de varios implicados que formaban parte de la logística de distribución de este combustible robado en el mercado negro.
Este aseguramiento representa una pérdida millonaria para los grupos dedicados al huachicoleo, quienes habían convertido esta zona en su principal centro de operaciones. Las autoridades señalaron que este resultado es fundamental para reducir la violencia asociada a este delito y fortalecer la soberanía energética, advirtiendo que los operativos continuarán de forma permanente para detectar nuevas tomas que pongan en riesgo la seguridad de las comunidades.
(En Blanco y Negro)

