
Lo que brilla es cuando la autoridad escucha las denuncias que se hacen a viva voz; como cuando se señalĂł la falta de ambulancias del IMSS, evidenciando las condiciones precarias en las que personas reciĂ©n operadas tenĂan que trasladarse… prácticamente “como Dios les daba a entender”.
Lo que huele es que esas ambulancias no se han vuelto a ver, y los pacientes siguen saliendo del estado en camiones por falta de soluciones o del equipamiento necesario para sus tratamientos.
Lo que apesta es que, al parecer, “nuevo jefe” no significa nuevas condiciones ni un nuevo plan de trabajo, porque hasta ahora, pese a tener un nuevo titular del IMSS, el servicio no ha mejorado ni se han presentado soluciones. En fin cambio de jefe, mismo método de trabajo.

