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Lo que brilla es cuando los refranes cobran sentido y el karma se presenta. Porque el pez muere por su boca… o, como dicen, el hablador cae por la suya propia. Y es que, si hablamos de narcogobiernos, política corrupta o favoritismo político del partido en el poder, no hay mejor ejemplo que el gobernador de Sinaloa.
Lo que huele es que lo sigan defendiendo y que él siga libre y relajado… claro, porque sabe que su partido tiene la presidencia de México, y entre compas se defienden.
Lo que apesta es darnos cuenta de que Sheinbaum, nuestra Presidenta, sigue en el cuento de “necesito pruebas” y no duda ni un poco de “sus compatriotas”, queriendo defender a toda costa lo que ya apesta; solo que ya no es solo a nivel nacional, sino mundial.

