
H. Cd. de Chihuahua. La decisión de la Secretaría de Educación Pública de alterar el calendario escolar ha desatado una tormenta legal sin precedentes en territorio nacional. Padres de familia organizados en al menos 60 ciudades del país han anunciado una ofensiva jurídica mediante amparos masivos, argumentando que los cambios abruptos vulneran el derecho a la educación y desestabilizan la planeación pedagógica de millones de estudiantes. Esta rebelión civil busca frenar en seco lo que consideran una imposición burocrática que no toma en cuenta las necesidades reales de las comunidades educativas.
El movimiento ciudadano señala que la SEP ha actuado de manera unilateral, ignorando las consecuencias logísticas y académicas que implica recortar o mover las fechas de fin de cursos. Mientras la autoridad federal intenta justificar las modificaciones bajo criterios administrativos, los padres de familia advierten que no permitirán que se juegue con el tiempo de aprendizaje de sus hijos. La batalla en los tribunales apenas comienza y promete convertirse en un dolor de cabeza para el sistema educativo oficial, que ahora enfrenta una resistencia organizada desde la base social.
(En Blanco y Negro)

