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Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
13 de mayo 2026
9:32 am

Primer acto: Pan de lo mismo | Segundo acto: El manual de siempre | Tercer acto: La defensa azul | Como se llamo la obra? TODOS SON IGUALES

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Primer acto: Pan de lo mismo

Volvió a arrancar el viejo teatro político que tanto conoce Chihuahua.

Esta vez aparece en escena, Ariadna Montiel Reyes presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, para denunciar una supuesta “traición a la patria”, defender la soberanía nacional y responsabilizar a la gobernadora Maru Campos de la crisis de inseguridad que vive el estado.

También, acusan al PAN de haber convertido Chihuahua en un estado violento, y así, entre ruedas de prensa, convocatorias y templetes, la ciudadanía termina atrapada viendo el eterno pleito de partidos.

Lo más curioso es que todos hablan como si acabaran de descubrir la inseguridad, como si la violencia hubiera comenzado ayer, como si ninguno hubiera tenido poder, presupuesto o responsabilidad en lo que ocurre en el país y en el estado.

Por eso muchos ciudadanos ya ven este tipo de eventos como el arranque oficial de otra campaña politica disfrazada de indignación social.

Ariadna Montiel llama al pueblo a concentrarse en la Glorieta de Pancho Villa mientras la gente sigue esperando algo menos espectacular y más útil: R E S U L T A D O S.

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Segundo acto: El manual de siempre

Y después del discurso patriótico, llega el segundo acto de esta obra que México ya conoce demasiado bien.

Desde Morena se levantan acusaciones de “traición” y “defensa de la soberanía”, del otro lado siguen creciendo preguntas incómodas que nadie de Morena termina de responder con claridad.

Ahí está el caso de Adán Augusto López, constantemente señalado por presuntas redes de poder y personajes polémicos ligados a su entorno político. Están también los cuestionamientos sobre el estilo de vida y el aparente enriquecimiento de algunos hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, temas que durante años han generado debate público, reportajes y sospechas.

O cómo olvidar el caso de Rubén Rocha Moya, salpicado una y otra vez por señalamientos y rumores sobre presuntos vínculos del crimen organizado en medio de la violencia que vive aquel estado.

El problema es que la política mexicana se ha acostumbrado peligrosamente a creer que repetir una frase en conferencia basta para borrar las dudas públicas.

No se puede exigir autoridad moral y al mismo tiempo actuar como si ciertos temas fueran intocables dependiendo del color del partido.

Y así continúa la obra,  unos hablan de soberanía, otros de persecución,
unos acusan corrupción y otros responden con conferencias.

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Tercer acto: La defensa azul

Y como toda buena obra política mexicana, después del ataque vino la defensa.

La dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, salió al quite para responderle a Morena y cuestionar la movilización convocada en Chihuahua, asegurando que el partido guinda busca politizar temas delicados y convertir la inseguridad en bandera electoral.

Daniela Álvarez defendió a la gobernadora Maru Campos, habló de respaldo ciudadano, seguridad y desarrollo regional, mientras criticó la presencia de la dirigencia nacional morenista en territorio chihuahuense.

Morena acusando traiciones.
El PAN hablando de estabilidad.
Unos convocando marchas.
Los otros cerrando filas.

Cada partido defendiendo su narrativa como si Chihuahua fuera un ring de lucha libre política donde lo importante no es resolver problemas, sino ganar el siguiente round mediático.

Mientras tanto, la ciudadanía observa el intercambio de culpas preguntándose algo bastante simple, ¿en qué momento van a dejar de pelear para empezar a resolver?

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Como se llamo la obra? TODOS SON IGUALES

Y así termina otra función de la política mexicana, todos contra todos.

Morena culpando al PAN.
El PAN culpando a Morena.
Todos hablando de patria, soberanía y justicia… mientras la inseguridad y los problemas reales siguen ahí.

Cambian los colores y los discursos, pero al final parece el mismo pleito de siempre, pelear por el reflector, por el poder y por el hueso, y mientras ellos se reparten culpas,
los ciudadanos siguen esperando resultados.

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