
H. Cd de Chihuahua.- El senador filipino Ronald Dela Rosa abandonó el Senado de Filipinas tras permanecer varios días refugiado en el recinto para evitar ser detenido por una orden de la Corte Penal Internacional (CPI). Dela Rosa es acusado de presuntos crímenes de lesa humanidad relacionados con la violenta campaña antidrogas impulsada durante el gobierno del expresidente Rodrigo Duterte. Su salida ocurrió en medio de un confuso incidente de seguridad en el que se reportaron disparos cerca del Congreso, situación que habría facilitado su escape.
El presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. pidió calma a la población y ordenó investigar lo ocurrido, incluyendo la posibilidad de que el altercado hubiera sido provocado para ayudar al senador a huir. Mientras tanto, el presidente del Senado, Alan Cayetano, negó que existiera obstrucción a la justicia y aseguró que no había recibido una orden oficial de arresto contra Dela Rosa, por lo que el legislador podía abandonar libremente el recinto.
La situación se desarrolla en medio de una creciente confrontación política entre las familias Duterte y Marcos. La vicepresidenta Sara Duterte acusó al gobierno de Marcos de entregar a su padre a un tribunal extranjero, mientras enfrenta un proceso de juicio político impulsado por aliados del presidente. La CPI acusa a Dela Rosa de estar vinculado con la muerte de al menos 32 personas durante su etapa como jefe de la policía nacional entre 2016 y 2018, aunque tanto él como Duterte rechazan haber ordenado ejecuciones extrajudiciales.

