
Sinaloa.- La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, afirmó que el nombramiento del general retirado Gerardo Mérida Sánchez como secretario de Seguridad Pública no fue una decisión del exgobernador Rubén Rocha Moya, sino de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). La mandataria señaló que la dependencia federal fue la encargada de enviarlo al estado para ocupar el cargo.
Las declaraciones se dieron después de que el Gabinete de Seguridad confirmara que Mérida Sánchez se entregó el pasado 11 de mayo a autoridades de Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y delitos relacionados con narcotráfico. Bonilla aseguró que esta situación no afecta el funcionamiento del gobierno estatal y afirmó que continúan trabajando en coordinación con los municipios y bajo los principios de la llamada Cuarta Transformación.
El exfuncionario es uno de los 10 servidores públicos o exservidores de Sinaloa señalados por autoridades estadounidenses. De acuerdo con la acusación, habría recibido al menos 100 mil dólares mensuales de sobornos por parte de Los Chapitos a cambio de brindar información sobre operativos y actuar contra grupos rivales. Además, enfrenta cargos por conspiración para importar narcóticos y posesión de armas, delitos por los que podría recibir una sentencia de hasta cadena perpetua si es declarado culpable.

