
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Una tensa y legítima movilización obrera desató el desahogo de un paro de labores por parte de los comités de trabajadores de la industria manufacturera al norte de la capital, luego de que personal operativo de la empresa maquiladora “Clayens” se declarara en huelga abierta debido a la profunda inconformidad civil derivada del raquítico pago correspondiente al reparto de utilidades (PTU) de este año.
De acuerdo con las bitácoras informativas y la denuncia ciudadana recabada directamente de las células laborales de la planta, el conflicto de control patronal estalló formalmente este jueves, uniendo en una sola voz perimetral a cerca de 80 operadores pertenecientes al primer y segundo turno de esta compañía de escala mediana. Los manifestantes detallaron de manera pulcra que las carpetas de indignación se encendieron luego de que la administración de la maquila les depositara de forma pericial un bono de aproximadamente 2 mil 500 pesos por concepto de utilidades; una cifra que consideraron una burla y una miseria en comparación con las bitácoras del año pasado, cuando recibieron un estímulo limpio de 5 mil pesos por las mismas jornadas técnicas.
La respuesta inicial de la mesa directiva de Clayens se limitó a argumentar que a la empresa “le había ido mal” económicamente durante el ejercicio fiscal anterior, una justificación de opacidad que no convenció a las comisiones de empleados, quienes de inmediato optaron por abatir la producción y plantar bandera de resistencia pacífica en los accesos de la factoría. Los obreros inconformes manifestaron de forma limpia que mantendrán firmes sus porras de exigencia y el debido proceso de huelga, ya que los altos mandos corporativos les notificaron que no les darán una respuesta institucional sino hasta el próximo lunes, manteniendo bajo estricto riesgo de parálisis las cadenas logísticas del sector norte en perjuicio del bienestar financiero de las familias obreras. (En Blanco y Negro)

