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Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
2 de junio 2026
1:49 am

“En la Voz de la Dra Enríquez ¿Te preocupa la osteoporosis? Tal vez tus huesos llevan años pidiendo movimiento”

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Eres mujer, estás atravesando la menopausia o la perimenopausia, no haces ejercicio, fumas o llevas mucho tiempo sin moverte… y de pronto escuchas una palabra que preocupa cada vez más: osteoporosis.
Aunque muchas personas creen que la salud ósea solo depende del calcio, la realidad es que nuestros huesos también necesitan algo fundamental para mantenerse fuertes: el movimiento.
La densidad mineral ósea es la cantidad de minerales principalmente calcio que tienen nuestros huesos. Cuando esta densidad disminuye, los huesos se vuelven más frágiles y aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en cadera, columna y muñecas. Y aquí viene lo preocupante: muchas veces la pérdida ósea ocurre sin síntomas, hasta que aparece una caída o una fractura.
Actualmente, millones de mujeres en el mundo presentan osteopenia u osteoporosis, especialmente después de la menopausia. Esto ocurre porque durante esta etapa disminuyen los niveles de estrógeno, hormona que ayuda a proteger la masa ósea. Sin embargo, el sedentarismo, el tabaquismo, la mala alimentación y la falta de fuerza muscular también aceleran este proceso.
La buena noticia es que hoy la ciencia nos dice algo muy importante: el ejercicio físico puede ser una de las herramientas más eficaces para cuidar nuestros huesos.
¿Y cómo funciona esto?
Nuestros huesos responden al movimiento y a las cargas. Cuando realizamos ejercicios donde el cuerpo tiene que sostener peso o generar fuerza o resistencia, el hueso recibe un estímulo que favorece su mantenimiento e incluso puede ayudar a mejorar su densidad mineral ósea. En pocas palabras: el hueso entiende que necesita fortalecerse porque lo estamos usando.
Por eso, actualmente se recomienda especialmente el ejercicio de fuerza. Actividades como levantar pesas, usar ligas de resistencia, trabajar con máquinas o incluso ejercicios con el propio peso corporal ayudan a fortalecer músculos y huesos al mismo tiempo. Además, mejoran el equilibrio y reducen el riesgo de caídas.
Y no, no existe una edad “incorrecta” para comenzar. Muchas mujeres creen que el gimnasio es solamente para jóvenes, pero la ciencia demuestra que incluso después de la menopausia el ejercicio de fuerza puede generar beneficios importantes en la salud ósea.
Eso sí, es importante realizar ejercicio bajo la supervisión de profesionales en Ciencias de la Cultura Física, especialmente cuando ya existe osteopenia, osteoporosis o algún antecedente de lesión.
Porque al final, los huesos no solo necesitan calcio…
también necesitan movimiento.
Te interesa buscar mas información del tema? Consulta el siguiente hipervinculo: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40815408/

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