
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Al alcalde panista de Metepec, Fernando Flores Fernández, se le armó la gorda luego de que la dirigencia de Morena y la mismísima presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, le declararan la guerra política por andar charoleando. Al munícipe reelecto se le hizo fácil llegar escoltado por un grupo de policías municipales y civiles fuertemente armados con rifles de asalto para irrumpir a la mala en el Club Deportivo La Asunción, donde presuntamente golpearon e intimidaron a un ciudadano. Ante este abuso de autoridad que quedó grabado en video y corrió como pólvora en las redes, Morena tronó con todo rechazando la actitud soberbia del edil, sentenciando que cuando un gobernante usa su poder para sembrar el terror, deja de representar al pueblo y muestra el peor rostro de la política.
El escándalo escaló tanto que llegó directito a la conferencia “mañanera” de este viernes, donde la mandataria federal calificó la conducta del panista como una muestra de “enorme soberbia y prepotencia” totalmente incompatible con el servicio público. Sheinbaum no se anduvo con rodeos y le dio instrucciones formales al secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, para que le entre al quite e investigue si el alcalde incurrió en delitos federales o violaciones graves a la ley. Aunque el equipo del presidente municipal intentó hacer control de daños argumentando que todo se trató de una reacción tras una agresión previa a un familiar, la Fiscalía del Estado de México ya le abrió su carpeta de investigación de oficio y los de la Cuarta Transformación advirtieron que no van a soltar el dedo del renglón hasta que el funcionario pague las consecuencias, recordando que nadie debe estar por encima de la ley. (En Blanco y Negro)

