
H. CD. DE CHIHUAHUA.- El alcalde capitalino, Marco Bonilla Mendoza, dejó por un momento las comodidades de la presidencia municipal y se lanzó de gira por el centro-sur del estado para sumarse activamente a la movilización nacional denominada “Terremoto Azul”. Acompañado de la mano por la dirigente estatal del blanquiazul, Daniela Álvarez, el edil anduvo a ras de suelo y a pie limpio recorriendo la avenida Juárez hasta la Coronado en Ciudad Jiménez, donde la militancia ya lo esperaba con el pegote en mano; posteriormente, la comitiva panista se trasladó a Camargo para armar el mismo relajo con banderas azules ondeando en el cruce de las calles Guillermo Prieto y Francisco Márquez, buscando medirle el agua a los camotes rumbo a los próximos escenarios políticos.
Sin tanto protocolo burocrático y aprovechando que trae el vuelo de la marca, Bonilla Mendoza caminó puerta por puerta y escuchó cara a cara a los vecinos de ambos municipios con el pretexto de recolectar sus quejas y preocupaciones sobre el rumbo de la entidad. Esta megamovilización simultánea, que ayer andaba presumiendo su nueva botarga oficial a nivel nacional, es el primer gran esfuerzo coordinado por los comités del PAN para sacar a la militancia de su zona de confort, intentando convencer a la raza de sumarse a sus filas bajo la promesa de construir gobiernos eficientes y cercanos a las familias chihuahuenses, antes de que Morena les termine de comer el mandado en las zonas rurales. (En Blanco y Negro)

