
Panamá.- El gobierno de Panamá reactivó un antiguo centro penitenciario en la Isla Coiba, cerrado desde 2004, y trasladó a 29 reos considerados de alta peligrosidad. Las autoridades señalaron que la medida forma parte de una estrategia para reforzar el control sobre líderes de estructuras criminales y reducir su capacidad de operar desde otros centros penitenciarios. El traslado ocurre semanas después de la fuga masiva de 195 internos de la prisión La Joyita, un hecho sin precedentes en el país.
La decisión ha generado críticas debido a que la Isla Coiba forma parte de un Parque Nacional y es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El Ministerio de Ambiente advirtió previamente que convertir la isla en un centro penitenciario permanente sería inviable por razones legales y ambientales, aunque aclaró que el reciente traslado no ha implicado nuevas construcciones ni afectaciones al área protegida, al utilizarse únicamente instalaciones ya existentes del Servicio Nacional Aeronaval.
Mientras continúa la búsqueda de una veintena de reos que permanecen prófugos tras la fuga de La Joyita, sectores políticos y especialistas han cuestionado la reapertura de la cárcel insular. El diputado independiente Ernesto Cedeño consideró que la medida refleja fallas en la administración del sistema penitenciario. Por su parte, las autoridades mantienen operativos de recaptura y han procesado a más de 150 internos relacionados con la evasión.

