
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Una auditoría oficial realizada por los comités de control presupuestal de la frontera norte expuso un alarmante desperdicio financiero superior a los 700 millones de dólares por parte de las agencias de control migratorio y aduanal de El Paso (ICE), debido a la adquisición y desuso de grandes complejos de bodegas comerciales. De acuerdo con las bitácoras fiscales analizadas, los inmuebles fueron arrendados y comprados bajo contratos multianuales con el argumento de utilizarlos como centros logísticos de resguardo; sin embargo, las instalaciones permanecieron completamente vacías e inactivas durante meses, generando gastos excesivos de mantenimiento e impuestos que afectaron los fondos públicos.
Los especialistas en finanzas públicas indicaron que la falta de planeación administrativa y la nula coordinación operativa provocaron que millones de dólares de los contribuyentes terminaran invertidos en infraestructuras innecesarias que nunca cumplieron con los objetivos institucionales planteados originalmente. Las comisiones supervisoras del Congreso exigieron el inicio inmediato de una investigación interna para revisar los contratos celebrados con las empresas inmobiliarias y determinar las responsabilidades legales de los funcionarios involucrados, ordenando la cancelación de las pólizas vigentes para frenar la pérdida económica de los recursos estatales y federales. (En Blanco y Negro)

