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Lo que brilla es la sensibilidad de los chihuahuenses, porque hay que ser sensibles cuando alguno de nosotros se solidariza con las causas y defiende a quien lo necesita.
Lo que huele es la pregunta: ¿Se volverán a reunir los aficionados en la glorieta de Pancho Villa este miércoles, cuando juegue la Selección?
Lo que apesta es: ¿Cuándo empezamos a defender a un conductor que transitaba por las calles de la ciudad en estado de ebriedad y que le pasó por encima a chihuahuenses que terminaron en el hospital?
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