
La patria es primero, no su partido.
Acá en el norte estamos hechos de otra madera. Somos gente de trabajo, de esfuerzo y de palabras derechas. Nos gusta saber quién está cuando las cosas se ponen complicadas y quién prefiere quedarse viendo desde la barrera.
El video-mensaje de Marco Bonilla respaldando a la gobernadora Maru Campos, más allá de la polĂtica del dĂa a dĂa, saliĂł a decir lo que piensa y a cerrar filas con quien hoy encabeza el gobierno estatal.
Hay momentos en los que lo fácil es guardar silencio. Lo difĂcil es fijar una postura, asumirla y sostenerla pĂşblicamente. Eso fue precisamente lo que hizo ayer el alcalde de Chihuahua.
Su mensaje no girĂł alrededor de personas ni de partidos. GirĂł alrededor de una idea muy sencilla pero muy poderosa, que MĂ©xico debe estar por encima de cualquier interĂ©s polĂtico.
Acá en el norte valoramos a la gente que habla claro, que no se esconde y que cuando llega la hora de los posicionamientos sale a dar la cara.
Porque La patria es primero, no su partido.
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De chile, de dulce y de manteca
De chile…
Hay algo que ya no termina de cuadrar. Morena llegĂł al poder hace ocho años diciendo que representaba al pueblo, que venĂa a sacar al viejo rĂ©gimen y que luchaba contra los abusos de los poderosos. Bueno, eso pudo haber sido cierto cuando andaban tocando puertas, organizando marchas y compitiendo desde la oposiciĂłn.
Pero despuĂ©s de ocho años gobernando el paĂs, controlando el Congreso, manejando presupuestos multimillonarios y ocupando los principales espacios de poder, seguir diciendo que son “el pueblo” ya no convence a muchos.
Porque la realidad es otra, hoy ellos son el gobierno. Ellos son los que toman las decisiones. Ellos son los que tienen el poder. Y cuando alguien tiene el poder durante ocho años seguidos, deja de ser oposición para convertirse en el régimen.
De dulce…
Y ya que andamos hablando de luchas democráticas, conviene refrescar la memoria. En Chihuahua la pelea por abrir espacios democráticos no comenzó en 2018.
Mucho antes hubo hombres y mujeres que enfrentaron un sistema polĂtico cerrado. Hubo marchas, protestas, persecuciones polĂticas y una enorme movilizaciĂłn ciudadana encabezada por figuras como Francisco Barrio Terrazas, que representaron una autĂ©ntica sacudida al sistema de aquellos años.
Esa lucha costó esfuerzo, desgaste, divisiones y también episodios dolorosos para muchas familias. Por eso resulta exagerado cuando algunos quieren presentar a Morena como si hubiera inventado la democracia en México o como si antes de ellos nadie hubiera peleado contra el poder.
La historia de Chihuahua cuenta otra cosa.
De manteca…
Y aguas, que algo se está moviendo en el norte del paĂs, todavĂa no sabemos hasta dĂłnde llegará, pero hay señales que no deberĂan ignorarse.
Cuando la gente empieza a sentir que quienes gobiernan ya no la escuchan, cuando el discurso deja de coincidir con la realidad y cuando quienes se decĂan representantes del pueblo comienzan a parecerse demasiado a aquellos que criticaban, se empiezan a encender focos amarillos.
Tal vez algunos en Morena siguen pensando que tienen un cheque en blanco. Tal vez creen que la narrativa de “nosotros somos el pueblo” seguirá funcionando para siempre.
Pero la historia polĂtica de Chihuahua demuestra que ningĂşn proyecto es eterno y que ningĂşn poder es intocable.
Y si no leen con atenciĂłn lo que está ocurriendo en el norte, podrĂan descubrir demasiado tarde que lo que hoy parece una simple inconformidad apenas es la punta de lanza de algo mucho más grande.
Y de Frijoles…
Dicen que los poderosos e intolerantes en Chihuahua son los del PAN. ÂżDe veras?
Los que gobiernan MĂ©xico, son los de Morena y manejan el presupuesto federal, controlan los programas sociales, tienen la chequera y la mayorĂa en buena parte del paĂs.
Les sobre la intolerancia y lana en el banco, basta ver cómo reaccionan cuando alguien los critica o ver las tiendas de diseñador que frecuentan. Pueblo mis polainas.
La realidad es simple, despuĂ©s de años gobernando MĂ©xico, Morena ya no puede seguir hablando como si fuera oposiciĂłn. Son gobierno. Son poder y, como todo gobierno, les toca aceptar el escrutinio, la crĂtica y el debate pĂşblico, porque una cosa es el discurso y otra muy distinta la realidad.
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Santiago vs Loera
El choque de trenes es innegable. Cada vez es más visible la rivalidad entre el Secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña, y el titular de Desarrollo Humano, Rafa Loera. Al parecer, Loera logrĂł sacar de quicio al nĂşmero dos de Palacio con una postura que calĂł hondo: “los perfiles ciudadanos no emanan de posiciones de poder gubernamental o de otros partidos”.
Loera se ha dedicado a sacar la chamba en las colonias, mostrando un mĂşsculo territorial envidiable, sin embargo en el cĂrculo rojo apuntan a De la Peña, quien prefiere tejer alianzas con actores de su adorado viejo PRI, sectores burocráticos y un sector de AcciĂłn Nacional.
El pleito es evidente, el problema es que ayer, De la Peña rompió el cristal al declarar que las candidaturas no emanarán de la dependencia de Loera. Un dardo directo que demuestra que la temperatura electoral ya rebasó los muros de Palacio.

