
A pocos meses de que concluya el Mundial de 2026, un grupo de aficionados en Estados Unidos presentó una demanda colectiva contra la plataforma de reventa StubHub, al acusarla de cancelar boletos previamente comprados y dejar a miles de personas sin acceso a los partidos. Los demandantes aseguran que la empresa incurrió en prácticas engañosas al vender entradas que posteriormente fueron revocadas o nunca existieron, pese a que los compradores ya habían organizado sus viajes.
La querella fue presentada por dos residentes de California ante un tribunal federal de Nueva York y sostiene que numerosos aficionados gastaron importantes cantidades de dinero en vuelos, hospedaje y otros servicios para asistir al torneo disputado en Estados Unidos, México y Canadá. Sin embargo, al llegar a los estadios descubrieron que sus boletos habían sido cancelados o no eran válidos, lo que les impidió ingresar a los encuentros y les ocasionó pérdidas económicas que los reembolsos ofrecidos no cubrieron.
Los afectados solicitan que el caso sea reconocido como una demanda colectiva y exigen una indemnización por daños y perjuicios para todos los compradores perjudicados. Mientras tanto, StubHub ha atribuido parte de los problemas a fallas en la infraestructura digital del sistema de boletos de la FIFA, aunque el organismo ha reiterado que el único canal oficial y confiable para la reventa de entradas es su propia plataforma autorizada.

