
Una mujer de 62 años fue rescatada por autoridades de Fortaleza, Brasil, luego de permanecer durante 55 años en condiciones de esclavitud doméstica al servicio de tres generaciones de una misma familia. El caso, que se viralizó en redes sociales, reveló que la víctima comenzó a trabajar cuando apenas tenía siete años, después de que su propia madre la entregara a los empleadores.
De acuerdo con las investigaciones, la mujer nunca recibió un salario, vacaciones ni acceso a la educación, además de ser trasladada entre distintos domicilios de la misma familia para continuar realizando labores domésticas. La fiscal especializada María Neuzeli señaló que la víctima vivía “en una especie de prisión”, sin desarrollar autonomía y convencida de que la comida, la ropa y el alojamiento eran una compensación suficiente por su trabajo.
Tras el operativo, la mujer quedó bajo la protección de las autoridades brasileñas, mientras continúan las investigaciones para determinar las responsabilidades de quienes la mantuvieron en esa situación durante más de cinco décadas. Hasta el momento se desconoce si la víctima presentará una denuncia formal contra sus captores o qué sanciones podrían enfrentar los implicados.

