LLEGARON LOS MONTA CHOQUES A CHIHUAHUA
La llegada de los llamados “montachoques” a Chihuahua debe encender las alertas de inmediato. No estamos hablando solamente de un problema vial, sino de una modalidad delictiva que aprovecha accidentes provocados o situaciones confusas para intimidar y exigir dinero a los conductores.
Y precisamente porque aparentemente todavĂa son pocos quienes se dedican a esto en nuestra ciudad, este es el momento de actuar.
Las autoridades de Vialidad y Seguridad Pública deben estar preparadas para responder ante las llamadas de auxilio relacionadas con estos casos. Particularmente durante las noches, cuando la presencia de agentes de Vialidad puede ser menor y un ciudadano involucrado en un percance queda mucho más vulnerable.
No puede convertirse en respuesta habitual un simple: “márquele a su seguro”.
Cuando existe intimidación, amenazas, violencia o sospecha de que el accidente fue provocado deliberadamente, ya no estamos hablando solamente de determinar quién tuvo la culpa en un choque. Estamos frente a una situación que puede escalar a un delito y poner en riesgo la integridad de las personas.
Chihuahua tiene una oportunidad que otras ciudades quizá dejaron pasar, atajar el problema mientras todavĂa es pequeño.
Porque si hoy, cuando son pocos los malvivientes que utilizan este método, las autoridades no les ponen atención, imaginemos qué ocurrirá cuando descubran que funciona, proliferen y terminen siendo tantos que resulte mucho más complicado combatirlos.
Hay que cortarles el negocio antes de que echen raĂces, y mientras las autoridades informan oficialmente quĂ© protocolo debe seguir un ciudadano ante un posible montachoques, dejamos tres recomendaciones básicas:
1. No entregue dinero ni acepte arreglos bajo presiĂłn.
Si alguien comienza a exigir efectivo, amenazarlo o presionarlo para resolver inmediatamente, permanezca dentro de su vehĂculo si las condiciones lo permiten, cierre puertas y solicite ayuda. No confronte fĂsicamente a los involucrados.
2. Llame al 911 si existe amenaza, intimidaciĂłn o violencia.
Explique claramente que no se trata Ăşnicamente de un accidente vial, diga que teme estar frente a un posible intento de extorsiĂłn o un choque provocado y que teme por su seguridad. Comparta ubicaciĂłn, caracterĂsticas de las personas y vehĂculos involucrados.
3. Documente todo sin ponerse en riesgo.
Tome fotografĂas o video de los vehĂculos, placas, daños, ubicaciĂłn y personas involucradas Ăşnicamente si puede hacerlo con seguridad. No mueva el vehĂculo salvo que sea necesario por seguridad o se lo indique la autoridad, y comunĂquese tambiĂ©n con su aseguradora.
Hasta ahora, las autoridades locales no han explicado pĂşblicamente a los chihuahuenses quĂ© hacer especĂficamente frente a esta modalidad.
SerĂa conveniente que lo hicieran cuanto antes.
No esperemos a tener decenas de casos para diseñar un protocolo, reforzar vigilancia y explicarle al ciudadano cómo actuar.
Los montachoques ya llegaron. Ahora toca decidir si Chihuahua los frena cuando todavĂa son pocos… o espera hasta que se conviertan en un verdadero problema.
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POR TODAS LAS CANICAS, MARCO BONILLA
Independientemente del nombre que le hayan puesto a su nuevo encargo, polĂticamente todo se traduce en lo mismo: Marco Bonilla es el hombre que el PAN está preparando para mantener el Gobierno del Estado de Chihuahua.
Podrán llamarle coordinador, responsable, enlace o ponerle el tĂtulo que mejor acomode a los estatutos y a los tiempos electorales. El mensaje polĂtico es bastante más sencillo: Bonilla ya tiene cancha estatal.
Y para muchos dentro del PAN eso era precisamente lo que comenzaba a preocupar.
Pasaban las semanas, avanzaba el calendario y mientras Cruz PĂ©rez CuĂ©llar y Andrea Chávez acumulaban kilĂłmetros, recorrĂan municipios, aparecĂan en eventos y construĂan presencia fuera de sus territorios naturales, Marco Bonilla seguĂa atado a una responsabilidad que inevitablemente le imponĂa lĂmites, gobernar la capital.
Ahora cambia la pelĂcula.
Llegó el momento de dejar a un lado su responsabilidad como alcalde, Bonilla tendrá que hacer algo que probablemente será determinante para sus aspiraciones, recuperar el tiempo perdido y, sobre todo, recuperar kilómetros.
No sabemos con certeza quiĂ©n lleva hoy la delantera real en puntos de preferencia electoral. Las encuestas van, vienen y ofrecen fotografĂas distintas dependiendo de quiĂ©n las levante y cuándo las levante.
Pero hay otra mediciĂłn que no necesita encuesta, los kilĂłmetros recorridos, y ahĂ Cruz y Andrea llevan ventaja.
Han tenido tiempo para caminar el estado, estrechar manos, visitar municipios, reunirse con sectores y hacer presencia polĂtica. Bonilla tendrá que acelerar para compensarlo.
La ventaja para Ă©l es que ya no tendrá que explicar a cada paso por quĂ© un alcalde de Chihuahua anda haciendo polĂtica estatal. Ahora tiene una responsabilidad partidista que precisamente exige recorrer el estado, y eso cambia mucho.
El reto tampoco será solamente visitar Ciudad Juárez, Delicias, CuauhtĂ©moc o Parral. Chihuahua es enorme y una candidatura a gobernador se construye tambiĂ©n en municipios pequeños, comunidades rurales y regiones donde todavĂa importa muchĂsimo que el polĂtico llegue, se siente, escuche y dĂ© la cara.
Bonilla tiene además otro desafĂo, convertir conocimiento en cercanĂa.
Una cosa es que sepan quién es el alcalde de Chihuahua y otra muy distinta que en cada región comiencen a verlo como alguien capaz de gobernar todo el estado.
Para muchos panistas, el nombramiento tardó demasiado, ahora que finalmente llegó, se acabaron también las excusas.
Marco Bonilla ya tiene carretera.
Cruz y Andrea arrancaron antes y llevan muchos kilómetros recorridos. Ahora veremos qué tan rápido puede alcanzarlos.
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Y LAS ALIANZAS?
Mientras para la gubernatura el PAN parece haber despejado buena parte de la incĂłgnita alrededor de Marco Bonilla, para la alcaldĂa de Chihuahua la estufa polĂtica está que echa llamas.
Y no precisamente porque estén cocinando algo delicioso, hay tantos ingredientes, tantos cocineros metiendo la cuchara y tantas recetas sobre la mesa que corren el riesgo de terminar quemando hasta la cocina.
Porque en el PAN todavĂa falta resolver una pregunta elemental, ÂżquiĂ©n será su candidato o candidata a la Presidencia Municipal de Chihuahua?
Nombres sobran. Aspiraciones tambiĂ©n. Acuerdos… esos parecen bastante más escasos, pero la cosa se pone todavĂa mejor,porque tampoco está claro con quiĂ©n van a jugar.
ÂżPAN y PRI nuevamente juntos?
ÂżEl PAN buscando algĂşn entendimiento con Movimiento Ciudadano?
¿Una alianza más amplia?
ÂżCada quien por su lado?
La calculadora electoral debe estar sacando humo.
Del otro lado tampoco pueden presumir demasiada claridad. Morena tiene sus propios aspirantes, grupos y jaloneos, aunque Brenda RĂos comienza a perfilarse como una posibilidad cada vez más seria para disputar la capital.
Y mientras unos deciden, los otros observan, ahà está precisamente el peligro, no sabemos por qué existe una obsesión por esperar “el momento perfecto”, medir otra encuesta, hacer otra reunión, escuchar otra opinión, calcular otra alianza, revisar quién suma, quién resta, quién se enoja, quién amenaza con irse y quién promete quedarse.
Después vuelven a medir, y después vuelven a reunirse, una especie de junta permanente para decidir cuándo hacer la siguiente junta, muy sofisticado todo.
Mientras tanto, el calendario electoral tiene una pésima costumbre, no espera a nadie.
El PAN deberĂa recordar algo particularmente incĂłmodo, cuando un partido tarda demasiado en decidir quiĂ©n será su candidato, no solamente pierde tiempo. TambiĂ©n permite que los aspirantes comiencen a desgastarse entre ellos y si no lo cree, pregĂşntele a CĂ©sar y Rafa.
Mientras oficialmente todos son amigos, compañeros y miembros de un mismo proyecto, debajo de la mesa cada equipo hace cuentas, mueve piezas, busca padrinos y trata de convencer a los demás de una verdad maravillosa:
“La unidad es indispensable… siempre y cuando el candidato sea yo”, ahĂ comienza el verdadero ajedrez, y todavĂa falta resolver las alianzas, porque juntarse con otro partido puede sumar votos, pero tambiĂ©n implica repartir posiciones, candidaturas y espacios. Y curiosamente, todos aman las alianzas hasta que llega el momento de repartir el pastel.
Entonces aparecen los principios, las dignidades, las encuestas y hasta las diferencias ideolĂłgicas que misteriosamente nadie habĂa recordado.
Y mientras ellos filosofan, alguien más puede estar caminando calles, construyendo estructura y ganando tiempo.
Maquiavelo entendĂa que en polĂtica la oportunidad tambiĂ©n es poder. Una decisiĂłn correcta tomada demasiado tarde puede terminar siendo tan inĂştil como una decisiĂłn equivocada.
