
H. Cd. Chihuahua.-La magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso presentó su renuncia a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con lo que pondrá fin a una trayectoria de alrededor de tres décadas vinculada con la función electoral. Su salida será efectiva el 31 de agosto de 2026 y, de acuerdo con lo informado, la decisión responde a un compromiso personal que considera cumplido, sin que haya señalado una causa política o jurídica específica.
La renuncia genera un escenario particular dentro del máximo órgano de justicia electoral, pues la Constitución no establece con claridad cómo debe cubrirse una vacante como la que deja Soto. Su periodo había sido ampliado hasta 2028 mediante la reforma constitucional que modificó los tiempos de la renovación judicial, pero esa modificación no contempló qué ocurriría si alguno de los magistrados renunciaba antes de la elección prevista para ese año. Con la salida de Soto, la Sala Superior quedaría integrada por cinco magistraturas, después de la renuncia previa de Janine Otálora.
El problema es que la elección extraordinaria mediante la cual se renovaron cargos del Poder Judicial ya ocurrió, mientras que el siguiente proceso electoral para elegir estas magistraturas está previsto para 2028. Por ello, queda abierta la discusión sobre si la vacante permanecerá sin cubrir hasta entonces o si el Congreso y las autoridades electorales encontrarán algún mecanismo jurídico para resolverla antes. La situación coloca nuevamente al TEPJF frente a una laguna derivada de la reciente reforma constitucional y genera dudas sobre cómo funcionará el tribunal durante los próximos años.(En Blanco y Negro)


