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Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
31 de agosto 2026
9:15 pm

🫰🫰DOS PROBLEMAS, 🫰🫰DOS CHASQUIDOS

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🫰🫰DOS PROBLEMAS, 🫰🫰DOS CHASQUIDOS

Hay problemas que necesitan millones de pesos para resolverse. Hay otros que requieren años de planeación, obras, presupuestos y hasta cambios de leyes.

Pero también existen problemas que, cuando se prolongan demasiado, obligan a preguntarse si realmente falta dinero… o falta voluntad.

Hoy Chihuahua tiene dos ejemplos que empiezan a convertirse en una piedra en el zapato, la UACH y la movilidad.

En la Universidad Autónoma de Chihuahua las inconformidades dejaron de ser comentarios aislados. En los últimos días han aparecido públicamente reclamos de estudiantes por falta de agua, condiciones de higiene, infraestructura, maestros y hasta cuestionamientos sobre el destino de los recursos.

Aquí hay algo que debería preocupar todavía más, el propio rector, Luis Alfonso Rivera Campos, ha reconocido que existen cosas que deben mejorar.

Entonces la pregunta es muy sencilla:

¿Cuánto tiempo necesita una administración para demostrar que puede resolverlas? Una universidad no puede vivir permanentemente explicando sus deficiencias. Mucho menos la máxima casa de estudios del estado.

Del otro lado tenemos un problema mucho más peligroso porque aquí hablamos literalmente de vidas, la movilidad de Chihuahua.

Semáforos que fallan, cruceros convertidos en volados, automovilistas tratando de adivinar quién tiene el paso y accidentes que terminan siendo la consecuencia de algo que pudo haberse prevenido.

También aquí la autoridad ya reconoce que existen equipos con problemas importantes y que algunos necesitan incluso ser renovados.

Y entonces llegamos al punto incómodo, entendemos perfectamente que ninguna ciudad tiene dinero suficiente para resolver todos sus problemas.

Siempre habrá una calle que pavimentar, una escuela que mejorar, una patrulla que comprar, una lámpara que reparar o una obra que construir, el recurso público nunca alcanza para todo.

Pero estos dos asuntos tienen una característica distinta.

Con un chasquido de dedos, si existiera la voluntad y se siguieran los procedimientos correspondientes, podría comenzar un cambio de rumbo en la UACH.

Y con otro chasquido podría revisarse quién está al frente de la movilidad y exigir resultados distintos.

No estamos diciendo que cambiar a una persona mágicamente resuelva todos los problemas.

Estamos diciendo algo mucho más elemental:

cuando los problemas se vuelven permanentes, también debe evaluarse a quienes llevan años siendo responsables de resolverlos, porque gobernar y administrar también significa tomar decisiones.

Y aquí vale hacer otra distinción, en Chihuahua hay críticas contra el Gobierno del Estado que a kilómetros de distancia huelen a oposición. Como también existen críticas contra Morena que evidentemente vienen de sus adversarios, así es la política.

Pero cuidado con meter todo en el mismo costal.

Lo que sucede en la UACH y lo que ocurre con los semáforos no puede despacharse simplemente diciendo que son ataques políticos. Hay estudiantes reclamando, hay padres de familia preguntando, hay automovilistas molestos y hay ciudadanos que todos los días viven estos problemas.

Y cuando una queja deja los escritorios de los partidos y empieza a escucharse en las aulas, en las calles, en los cruceros y en las conversaciones cotidianas, entonces el gobierno debe poner atención, porque quizá el problema ya no sea la oposición.

Quizá el problema sea mucho más sencillo, la gente está cansada de que algunas cosas simplemente no funcionen y para resolver eso, a veces no hacen falta cientos de millones.

Hace falta voluntad.

Y de vez en cuando…

un par de buenos chasquidos.🫰🫰

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