25°

Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
4 de septiembre 2026
11:20 am

CLAUDIA SHEINBAUM, EL INFORME DE LAS MENTIRAS

Publicidad

CLAUDIA SHEINBAUM, EL INFORME DE LAS MENTIRAS

El Segundo Informe de Claudia Sheinbaum estuvo cargado de cifras positivas. Y algunas, hay que decirlo, son ciertas. El problema comienza cuando se seleccionan cuidadosamente los números que favorecen al gobierno y se dejan fuera aquellos que podrían cambiar por completo la fotografía.

Una cosa es informar y otra muy distinta escoger solamente la parte de la realidad que conviene.

“Los homicidios dolosos disminuyeron 51 por ciento.” Sí, existe una reducción importante en los registros de homicidio doloso. Incluso julio presentó uno de los promedios diarios más bajos de los últimos años, pero hay otra cifra que no apareció con la misma fuerza, los desaparecidos.

El Registro Nacional contabilizaba más de 132 mil personas desaparecidas y no localizadas para agosto de 2026, frente a poco más de 120 mil al cierre de 2024.

¿Entonces bajó la violencia Probablemente sí en homicidios registrados, pero mientras aumenten las desapariciones, resulta demasiado cómodo presentar únicamente una columna de la estadística y guardar silencio sobre la otra.

No podemos afirmar que los homicidios simplemente hayan sido reclasificados como desaparecidos. Eso requeriría pruebas. Pero tampoco puede hablarse de una victoria contundente en seguridad ignorando a miles de mexicanos cuyo paradero se desconoce.



“Ningún hospital que atiende a niños con cáncer carece de medicamentos.”

Aquí la realidad golpea directamente al discurso, existen protestas de familiares y pacientes y reconocimientos de problemas de abasto en distintas entidades, por eso una afirmación absoluta como “ningún hospital” es especialmente delicada.

Para desmentirla basta encontrar un hospital. Y los hay.



“Durante el periodo neoliberal solamente se habilitaron cuatro mil camas hospitalarias.”

Los propios registros oficiales contradicen esa cifra. La revisión de datos documenta más de 26 mil nuevas camas durante ese periodo.
Aquí ya no hablamos de interpretación política. Hablamos de números, y cuatro mil no son 26 mil.



“Los trabajadores de aplicaciones ya cuentan con Seguro Social y reparto de utilidades.”

La reforma existe y representa un avance, pero presentar el derecho como si ya alcanzara plenamente a todos los trabajadores es otra cosa.

Las verificaciones señalan que apenas una fracción de quienes trabajan mediante plataformas alcanza actualmente la cobertura integral del IMSS. La ley puede decir una cosa. La realidad laboral todavía dice otra.



“Se respeta plenamente la libertad de expresión.”

La palabra peligrosa vuelve a ser “plenamente”. Artículo 19 documentó cientos de agresiones contra la prensa durante 2025 y México continúa enfrentando asesinatos y amenazas contra periodistas.
¿Significa eso que todas las agresiones provengan del Gobierno Federal? No, pero un Estado que no logra garantizar la seguridad de quienes ejercen el periodismo difícilmente puede presumir que la libertad de expresión se respeta “plenamente”.



“La economía mexicana permanece estable y avanzando.”

Estable puede discutirse, lo de “avanzando” necesita contexto. México creció apenas 0.7 por ciento en 2025, mientras la inversión ha mostrado debilidad y Pemex continúa necesitando un enorme respaldo de las finanzas públicas.

En el informe se presumieron inversión extranjera, empleo, salario y fortaleza del peso.

Datos importantes y algunos indiscutiblemente positivos, pero prácticamente nadie presume que un automóvil avanza porque el velocímetro funciona bien cuando el vehículo apenas se está moviendo.



Y ahí está el problema del Segundo Informe, No necesariamente en todo lo que dijo Claudia Sheinbaum, sino también en todo lo que decidió no decir.

No habló con la misma contundencia de desaparecidos. No puso al centro los problemas de abasto de medicamentos. No profundizó en el bajo crecimiento económico. No hizo de la creciente deuda un motivo de reflexión. No presentó los problemas operativos y financieros de las grandes obras con el mismo entusiasmo con el que presentó sus beneficios.

Y eso convierte un informe de gobierno en algo parecido a una fotografía cuidadosamente encuadrada: todo lo bonito dentro de la imagen…y los problemas fuera del cuadro.

Los informes presidenciales siempre han tenido una buena dosis de propaganda. Los del PRI, los del PAN y ahora los de Morena, pero precisamente por eso existe una pregunta elemental que debería hacerse cualquier ciudadano:

si todo marcha tan bien como nos dicen, ¿por qué la realidad cotidiana de millones de mexicanos insiste tanto en contradecir el discurso?

Gobernar también significa reconocer aquello que todavía está mal, y un gobierno que solamente presume sus aciertos corre el riesgo de terminar creyéndose su propia propaganda.

Publicidad
Compartir
Facebook
Twitter
WhatsApp