
H. Cd. Chihuahua.- La deuda nacional de Estados Unidos superó los 40 billones de dólares en agosto de 2026, prácticamente el doble de los 19.9 billones registrados en 2017. El crecimiento se ha producido durante las administraciones de Donald Trump y Joe Biden y está relacionado con años de déficits presupuestarios, el gasto extraordinario generado por la pandemia, menores ingresos fiscales y mayores recursos destinados a programas como Seguridad Social, Medicare y defensa.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, el monto total alcanzó aproximadamente 40.033 billones de dólares; de esa cantidad, 32.279 billones corresponden a deuda en manos de inversionistas, instituciones financieras, la Reserva Federal y gobiernos extranjeros, mientras que otros 7.754 billones son obligaciones internas del Gobierno federal. A esto se suma el aumento en el costo de los intereses, debido a las tasas más elevadas, lo que representa una presión adicional sobre las finanzas estadounidenses.
El impacto podría ir más allá de Estados Unidos, ya que sus bonos del Tesoro tienen un papel fundamental en los mercados internacionales. El incremento de sus rendimientos puede encarecer el financiamiento en otras economías, provocar movimientos de capital y ejercer presión sobre monedas y deudas denominadas en dólares. Las proyecciones señalan que, si la tendencia continúa, el endeudamiento estadounidense podría acercarse a 64 billones de dólares durante la próxima década, mientras Washington enfrenta el reto de reducir el déficit sin afectar el crecimiento económico.(En Blanco y Negro)
