NUESTROS MEJORES DESEOS PARA MARCO BONILLA
Desde este espacio expresamos nuestros mejores deseos para la pronta recuperación del alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla.
Más allá de las diferencias políticas, las responsabilidades públicas y las opiniones que puedan existir, la salud y el bienestar de las personas siempre deben estar por encima de cualquier circunstancia.
Deseamos sinceramente que su recuperación sea favorable y que pronto pueda retomar sus actividades con plena salud.
Nuestros mejores deseos para él y su familia.
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EXPLICACIÓN NO PEDIDA, CULPABILIDAD MANIFIESTA
Dice el viejo refrán: «Explicación no pedida, culpabilidad manifiesta». Y eso es precisamente lo que viene a la mente después de escuchar a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador, salir a defenderse de acusaciones que, lejos de aclarar, pretende convertir en una nueva historia de persecución política.
Que si Loret de Mola, que si Salinas Pliego, que si Ramón Alberto Garza, que si el FBI, que si una campaña de desprestigio. ¡Caramba! Resulta que todos tienen la culpa, menos quienes deben dar explicaciones.
Si todas esas personas son tan corruptas como asegura, si cometieron delitos, si existen pruebas de sus fechorías, ¿qué esperan para denunciarlas?
Que su papi hable con Ernestina Godoy y que las autoridades procedan conforme a la ley. Que presenten las pruebas, que investiguen y, si existen elementos suficientes y una orden judicial, que los detengan. ¡Para eso están las instituciones!
México ya está harto de que desde las alturas del poder se repartan culpas como si fueran volantes en una esquina. Que los responsables siempre sean los periodistas, los empresarios, los adversarios, los gobiernos anteriores o cualquier otro que se atraviese en el camino.
Pero cuando llega el momento de asumir responsabilidades, nadie sabe nada, nadie vio nada y nadie tiene nada que explicar.
Durante años nos acostumbraron a escuchar que todo era culpa de los conservadores, de los neoliberales, de los enemigos de la transformación. Ahora resulta que hasta las agencias estadounidenses forman parte del repertorio.
¡Ya basta!
Si hay delitos, que se persigan. Si hay pruebas, que se presenten. Si hay responsables, que respondan ante la justicia. Pero que dejen de utilizar las acusaciones como cortinas de humo para evadir los cuestionamientos.
Una cosa es defenderse con argumentos y documentos, y otra muy distinta pretender que señalar a medio mundo equivale a demostrar la propia inocencia.
México no necesita más discursos de víctimas desde el poder. Necesita respuestas, transparencia y responsabilidades.
Y una última cosa, el apellido López Obrador no debería servir ni para condenar a nadie ni para concederle privilegios ante la justicia, en este país la ley debe ser igual para todos, aunque algunos todavía crean que el poder es una herencia familiar.
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CALLADITOS SE VEN MÁS BONITOS
¿Qué pasó con los aspirantes del PAN a la alcaldía de Chihuahua? ¿Se callaron o los mandaron callar?
Porque hasta hace unas semanas Santiago de la Peña, Alan Falomir, Rafa Loera y Manque Granados traían una agenda que ni candidato en plena campaña.
Que si desayuno con ejecutivos de no sé qué, comida con la Unión de quién sabe cuál, reunión con empresarios, encuentro con comerciantes, convivencia con líderes vecinales, plática con profesionistas, café con asociaciones civiles y hasta parecía que se iban a reunir con la Asociación de Viudas del Llanero Solitario.
¡Se juntaban hasta con los que se juntaban para ver cuándo se volvían a juntar!
Fotografías por aquí, boletines por allá, abrazos, sonrisas y declaraciones. Todos muy solicitados, todos muy activos y todos muy interesados en escuchar a la ciudadanía.
Pero, de repente, silencio.
Ni reuniones multitudinarias, ni grandes convocatorias, ni aquella interminable colección de fotografías con cuanto grupo organizado se les atravesaba.
¿No se le hace raro?
Porque una cosa es que se les haya terminado la agenda y otra muy distinta que a los cuatro se les haya terminado al mismo tiempo.
¿Será que alguien les pidió bajarle dos rayitas? ¿Les habrán leído la cartilla? ¿O simplemente entendieron que tanto protagonismo comenzaba a incomodar?
No sabemos si se callaron solitos o si alguien les mandó cerrar el pico.
Lo que sí llama la atención es que aquellos aspirantes que parecían tener reuniones hasta con la Asociación de Exalumnos del Jardín de Niños ahora mantienen un perfil mucho más discreto.
¿Se callaron o los callaron?
Por lo pronto, parece que alguien les recordó aquel viejo dicho:
¡CALLADITOS SE VEN MÁS BONITOS!
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CRUZ PÉREZ CUÉLLAR, A CIEN POR HORA
Vaya ritmo el que trae Cruz Pérez Cuéllar. El alcalde juarense no baja la velocidad y continúa recorriendo Chihuahua, reuniéndose con empresarios, agricultores, ganaderos, comerciantes y representantes de distintos sectores de la sociedad.
Lo mismo anda en Parral que en Cuauhtémoc, Camargo o Namiquipa. Reuniones, desayunos, encuentros con organizaciones y entrevistas con medios de comunicación forman parte de una agenda que parece no tener descanso.
Y no solamente se trata de saludar. En sus encuentros se habla de inversiones, empleos, agua, electricidad y las necesidades de cada región.
El propio Cruz lo ha dicho: «En la Cuarta Transformación creemos en la coordinación y en la prosperidad compartida».
Por lo pronto, Cruz Pérez Cuéllar sigue acumulando kilómetros, reuniones y entrevistas, manteniendo el contacto con distintos sectores de Chihuahua.
Y por lo visto, todavía le queda mucho acelerador.
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HOY ES JÁUREGUI, ¿MAÑANA QUIÉN?
El exalcalde de Chihuahua, Juan Blanco, lanzó una advertencia que merece atención, lo que hoy le sucede a César Jáuregui mañana podría sucederle a cualquier ciudadano.
Y no habló solamente de políticos. Mencionó empresarios, maestros, periodistas y ciudadanos comunes que podrían enfrentar situaciones semejantes.
Blanco considera que existe una persecución política contra el exfiscal, actualmente recluido en el penal federal del Altiplano, acusado de traición a la patria. Por ello, exige que pueda enfrentar su proceso en libertad.
Pero más allá de las simpatías o diferencias políticas con Jáuregui, hay un asunto de fondo, la justicia no puede convertirse en un instrumento para ajustar cuentas políticas.
Si existen pruebas de que cometió un delito, corresponde presentarlas ante los tribunales y permitir que los jueces resuelvan conforme a derecho. Y si la acusación no se sostiene, también debe haber consecuencias para quienes hayan actuado indebidamente.
Porque la presunción de inocencia y el debido proceso no son privilegios de los políticos. Son derechos de todos los mexicanos. La advertencia de Juan Blanco plantea una pregunta que no debería pasar inadvertida: Si hoy se cuestionan las garantías de un exfiscal, ¿qué certeza puede tener un ciudadano común de que las suyas serán respetadas?
Al final, no se trata de defender a César Jáuregui por ser César Jáuregui. Se trata de defender el Estado de derecho, incluso cuando el acusado no nos simpatice.
