Lo que brilla es que se exija investigar a todos los involucrados en los presuntos desfalcos del INE; sin embargo, hasta el momento, todo se ha quedado en palabras y señalamientos.
Lo que huele es que durante 25 o 27 años, según se ha dicho, nadie se haya dado cuenta de lo que ocurría. ¿Ni los del PAN, ni los del PRI ni los de Morena? Quizá por eso tampoco han sido capaces de ver la pobreza, la inseguridad, las desapariciones y el nepotismo en nuestro país.
Lo que apesta es que, como dijo Juan Gabriel, «lo que se ve no se pregunta». Al parecer, ese fue el caso de Taddei y su familia, cuya situación no despertó sospechas en nadie.


