En su más reciente residencia de verano en Múnich, Adele volvió a demostrar su cercanía con sus fans al intervenir directamente durante su concierto.
La cantante notó que los guardias de seguridad estaban impidiendo que el público se pusiera de pie y celebrara el evento.
Sin pensarlo dos veces, Adele reprendió a los guardias desde el escenario, exigiendo que permitieran a los asistentes disfrutar del espectáculo libremente.
Este gesto fue muy apreciado por sus seguidores, reafirmando su conexión y compromiso con ellos.

