
Chihuahua, Chih.- Un ataque aéreo israelí ha reducido a escombros un edificio de apartamentos de nueve pisos en un suburbio del sur de Beirut, resultando en al menos 45 muertes, entre ellas mujeres y niños, además de 16 militantes de Hezbollah, incluidos altos mandos de su fuerza de élite, Radwan. El ataque ha sembrado el pánico y la desconfianza entre la población, que teme las consecuencias catastróficas de esta escalada de violencia.
Testigos en la escena describen el caos, con cuerpos cubiertos de polvo y ambulancias luchando por atender a las víctimas. Miembros de Hezbollah, vestidos de civil, intentaron silenciar a quienes grababan los acontecimientos, exigiendo que borraran sus teléfonos. La situación refleja un momento crítico para Hezbollah, que enfrenta el mayor golpe a su estructura militar en más de 40 años, tras sufrir infiltraciones israelíes en sus filas y comunicaciones.
El ministro del Interior libanés, Bassam Mawlawi, se pronunció tras el ataque, denunciando una “violación” por parte de Israel y prometiendo aumentar la vigilancia sobre extranjeros y campamentos de refugiados. Mientras tanto, la potencia militar de Israel ha demostrado su capacidad para atacar tanto las bases como la dirigencia de Hezbollah, debilitando al grupo en un momento en que la situación en Gaza se complica aún más y la posibilidad de un cese del fuego parece lejana.

