
La cifra de víctimas por los tornados que azotaron varias regiones de Estados Unidos ha aumentado a 40 muertos, mientras las autoridades continúan con los operativos de rescate y evaluación de daños.
Las tormentas golpearon con gran intensidad distintos estados, dejando a su paso comunidades devastadas, viviendas destruidas y miles de damnificados. Además, se han reportado apagones masivos y severas afectaciones en la infraestructura local.
Ante la magnitud de la catástrofe, varios estados han declarado estado de emergencia, movilizando recursos para atender a las víctimas y coordinar la asistencia humanitaria. Meteorólogos advierten que las condiciones climáticas podrían seguir siendo adversas, por lo que han pedido a la población mantenerse en alerta.
Equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los escombros, mientras el gobierno evalúa la magnitud del desastre para gestionar la ayuda federal.
Fuente: Excélsior.

