
El equipo de Ancelotti otra vez se recupera y da la cara en su regreso al Brenabéu
El Real Madrid otra vez requirió de una remontada para seguir con vida en la Copa del Rey. El cuadro blanco volvió al Santiago Bernabéu después del parón por el Mundial y no defraudó a su afición, aunque sí los hizo sufrir con un primer tiempo en el que se vieron superados por un gol de Alvaro Morata al que pudieron darle la vuelta gracias a una genialidad de Rodrygo en la segunda parte. El sufrimiento se extendió hasta los tiempos extras en donde Benzema y Vinicius certificaron el pase a semifinales de los blancos con un marcador final de 3-1.
Este derbi era de alta tensión, ambos equipos sabían que no había tiempo que perder y fueron los colchoneros los que se encontraron mejor en el inicio y supieron aprovechar las debilidades del Madrid para irse al frente del marcador con una gran jugada colectiva en la que Koke filtró un excelente pase a la espalda local, aprovechando el desmarque de Nahuel Molina, que puso la asistencia a un Morata que solo tuvo que empujarla para así marcar su primer gol en un derbi.
