
Más de 40 personas, vĂctimas de desplazamiento forzado por la violencia en comunidades serranas, se congregaron este sábado en la Plaza Hidalgo, en el centro de la ciudad, para denunciar pĂşblicamente las condiciones en las que se vieron obligadas a huir de sus hogares y exigir justicia, apoyo humanitario y garantĂas para poder regresar a sus lugares de origen.
Las familias, en su mayorĂa provenientes de zonas afectadas por el control del crimen organizado, instalaron un espacio cubierto con lonas y pancartas, como una forma de protecciĂłn para evitar ser reconocidas por personas vinculadas con los grupos delictivos responsables de su expulsiĂłn.
Esta medida de seguridad tambiĂ©n les permitiĂł compartir sus testimonios sin comprometer su integridad fĂsica.
Acompañados por organizaciones de la sociedad civil, activistas y medios de comunicación, los desplazados narraron los episodios de violencia que vivieron: amenazas, extorsiones, ataques directos, y el despojo de viviendas, tierras y pertenencias.
Algunos de ellos señalaron que fueron obligados a abandonar sus comunidades tras recibir amenazas de muerte. Otros perdieron por completo sus propiedades, hoy ocupadas por grupos armados que mantienen el control territorial en esas regiones.Por razones de seguridad, los organizadores decidieron no revelar los nombres de las vĂctimas ni las comunidades especĂficas de donde provienen, ya que muchas de estas personas aĂşn se encuentran en riesgo.
“Estamos aquĂ para que las autoridades nos vean, para que sepan que existimos y que queremos regresar a nuestras tierras. Solo pedimos condiciones de seguridad y apoyo para reconstruir nuestras vidas”, expresĂł una de las personas desplazadas durante el acto, cuya identidad fue reservada por protecciĂłn.
La jornada de denuncia y visibilizaciĂłn continuará este sábado en la misma plaza, donde además recibirán ayuda humanitaria —alimentos no perecederos, cobijas y artĂculos de primera necesidad— que será enviada a quienes aĂşn permanecen en las comunidades en condiciones de desplazamiento interno.
El domingo 4 de mayo, las actividades se trasladarán a la Plaza de Armas, en el corazón del Centro Histórico, donde las familias expondrán trabajos gráficos, carteles y documentos que narran su experiencia, como una forma de resistencia y memoria colectiva.
De acuerdo con organismos civiles, Chihuahua se encuentra entre los estados con mayores registros de desplazamiento forzado interno a causa de la violencia, particularmente en municipios de la Sierra Tarahumara, donde la presencia del crimen organizado ha generado un clima de terror e impunidad que obliga a cientos de personas a abandonar sus hogares cada año.
