
En relación con el fallecimiento del trabajador mexicano Jaime Alanís García durante una redada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en California, se han dado a conocer más detalles sobre el incidente y las acciones tomadas posteriormente.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó la muerte del connacional, ocurrida el 12 de julio después de haber resultado herido durante el operativo del 10 de julio en la granja Glass House Farms en Camarillo, California. En la redada, según informes, fueron arrestados alrededor de 200 inmigrantes.
Trabajadores agrícolas de California anunciaron una huelga de tres días en protesta por las redadas migratorias, exigiendo dignidad y respeto. Representantes de trabajadores de diversas zonas agrícolas del estado manifestaron su preocupación por este tipo de operativos.
El gobierno de México, a través de la SRE, indicó que analiza la posibilidad de presentar una denuncia por la muerte de Jaime Alanís García. El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que se mantiene contacto con los familiares para ofrecer apoyo legal y para la repatriación del cuerpo a su natal Zinapécuaro. El gobernador también condenó las redadas y la situación que enfrentan miles de trabajadores mexicanos en Estados Unidos.
Claudia Sheinbaum también se pronunció sobre el caso, reprobando la muerte del migrante y señalando que se analiza la posibilidad de presentar una denuncia. La Cancillería mexicana está brindando apoyo a la familia a través del Programa de Asesorías Legales Externas (PALE) para asegurar el respeto a sus derechos. Aún no se ha informado la fecha para la repatriación del cuerpo.