
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, demandó a The Wall Street Journal (WSJ), a dos periodistas del diario, a News Corp —conglomerado que engloba al rotativo— y al propietario de este último, Rupert Murdoch. La demanda fue presentada por difamación y calumnia tras la divulgación de una carta que el mandatario supuestamente envió al fallecido Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual y pederastia.
El WSJ publicó el diecisiete de julio que entre las cartas que Epstein recibió por su cincuenta cumpleaños en dos mil tres había una con el nombre de Trump y un dibujo con el contorno de una mujer desnuda. Esa ilustración delineaba los senos y tenía la palabra Donald en la zona del vello púbico. El líder republicano había amenazado con llevar a esa publicación a los tribunales, y un día después cumplió su advertencia, incluyendo en su denuncia a los dos redactores de la noticia, según informaron los medios nacionales.
La demanda fue presentada el dieciocho de julio, un día después de que el periódico publicara el artículo sobre la supuesta carta de cumpleaños subida de tono que Trump habría escrito al financiero Jeffrey Epstein, hallado muerto en su celda en dos mil diecinueve antes de su juicio por delitos sexuales. Según el rotativo, la exasistenta de Epstein, Ghislaine Maxwell —quien cumple una pena de veinte años en prisión por ser cómplice del magnate—, recopiló cartas de Trump y de otros socios de Epstein para incluirlas en un álbum como regalo. La supuesta carta del ahora mandatario concluye con la frase: “Feliz cumpleaños. Que cada día sea otro secreto maravilloso”. La querella se presentó ante el tribunal federal del distrito sur de Florida en Miami.
El WSJ asegura que, en una entrevista con Trump el dieciséis de julio, este negó ser el autor de la misiva y amenazó al medio con demandarlo si publicaba el artículo. Su publicación coincide con un momento en que el escándalo de Epstein ha resurgido en Estados Unidos. Recientemente, el FBI y el Departamento de Justicia (DOJ) concluyeron en una investigación que el magnate no tenía una “lista de clientes” famosos a los que chantajeaba. El FBI y el DOJ también confirmaron la muerte por suicidio de Epstein —desmintiendo así la teoría conspiranoica de que había sido asesinado para proteger a sus conocidos— y anticiparon que no publicarían más pesquisas del caso.
Los simpatizantes más acérrimos del movimiento Make America Great Again (MAGA) están insatisfechos con los hallazgos de dichas pesquisas. Trump, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, y el subdirector del FBI, Dan Bongino, prometieron revelar “la verdad” sobre el caso antes del comienzo de esta administración en enero. La presión recibida ha hecho que el presidente autorice a Bondi a divulgar cualquier archivo “creíble” adicional al respecto, no sin criticar a sus seguidores por, en su opinión, haberse dejado “embaucar” por los demócratas, informó EFE.