
H. Cd. de Chihuahua.- En un alarmante reflejo de la crisis nacional de desapariciones, el estado de Chihuahua ha registrado cerca de 500 casos de menores desaparecidos en los últimos tres años, una cifra que revela una tendencia creciente y preocupante, especialmente entre la población infantil masculina.
De acuerdo con el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia A.C., el 60.2 % de los menores desaparecidos son niños, lo que representa un cambio significativo en los patrones de desaparición en la entidad, tradicionalmente asociados a mujeres jóvenes.
Tan solo en los primeros cinco meses de 2025, se han contabilizado 481 casos de desapariciones de menores, siendo los municipios de Ciudad Juárez, Hidalgo del Parral y Nuevo Casas Grandes los principales focos de esta problemática. Estas zonas se encuentran marcadas por violencia, crimen organizado y desplazamiento forzado, factores que han contribuido a agravar la situación.
Organizaciones civiles y colectivos de búsqueda han denunciado la insuficiente respuesta institucional ante esta crisis, así como fallas en la activación oportuna de protocolos especializados como el Protocolo Alba y la Alerta Amber. Familiares de víctimas señalan que muchas desapariciones no se investigan con la rapidez ni profundidad necesarias, lo que reduce drásticamente las posibilidades de localizar a los menores con vida.
El fenómeno afecta tanto a niñas como a niños, aunque las cifras actuales revelan una mayoría masculina. Entre las principales causas se identifican reclutamiento forzado por parte del crimen organizado, trata de personas, conflictos familiares, abandono del hogar y violencia intrafamiliar.
Frente a este panorama, activistas y defensores de derechos humanos exigen una estrategia integral que incluya prevención, intervención temprana, atención psicosocial y fortalecimiento de las capacidades institucionales para responder adecuadamente a estos casos.
Chihuahua enfrenta una de las problemáticas más sensibles en materia de derechos humanos. Los colectivos de búsqueda insisten en la urgencia de garantizar la búsqueda inmediata, aplicar enfoques con perspectiva de género y de niñez, y atacar de raíz las causas estructurales de las desapariciones para frenar esta crisis humanitaria que afecta a cientos de familias en el estado.