
H. Cd de Chihuahua.- Un estudio reciente publicado en la revista Science sugiere que los mamuts hallados en Santa Lucía, Estado de México, podrían pertenecer a un linaje genéticamente distinto al de sus parientes del norte de América, lo que abre la posibilidad de que se trate de una nueva especie: el mamut mexicano.
Los análisis de ADN extraído de 73 muelas fosilizadas revelaron que esta población divergió de los mamuts norteamericanos hace entre 400 mil y 300 mil años, y evolucionó en aislamiento en la región central de México. El hallazgo fue liderado por Federico Sánchez Quinto, junto con un equipo internacional de científicos de la UNAM, el INAH y la Universidad de Estocolmo.
El paleobiólogo Adrian Lister, del Museo de Historia Natural de Londres, cuestionó si los restos pertenecen realmente al Mammuthus columbi —la especie reconocida hasta ahora— o si es momento de asignarles un nuevo nombre.
Los datos genéticos indican que esta población mexicana mantuvo una estabilidad notable, incluso mientras otras poblaciones del norte se extinguían. La dieta variada —una combinación de arbustos, árboles y pastos— podría haber contribuido a esa resiliencia, según estudios previos.
Sin embargo, otros expertos como la geoarqueóloga Silvia González advierten que los mamuts de Santa Lucía podrían haber sufrido endogamia, como lo sugieren deformaciones óseas y dentales, lo que indicaría que se trataba de una población terminal.