
H. Cd de Chihuhaua.- Miles de jóvenes salieron a las calles en protesta contra la prohibición de 26 redes sociales impuesta por el gobierno, al que acusan también de corrupción. Las movilizaciones, lideradas en gran parte por miembros de la Generación Z, se intensificaron rápidamente, desencadenando una ola de violencia y represión.
La presión ciudadana obligó al primer ministro K.P. Sharma Oli, del Partido Comunista de Nepal a presentar su renuncia este martes.
“Renuncio al cargo de primer ministro con efecto inmediato (…) con el objetivo de avanzar hacia una solución política y responder a los desafíos extraordinarios que enfrenta el país, en el marco de la Constitución”, anunció Oli en un comunicado oficial.
Las protestas, marcadas por pancartas, grafitis y lemas contra la censura y la corrupción, se tornaron violentas. Hasta ahora, al menos 22 personas han muerto y más de 100 han resultado heridas en enfrentamientos con la policía.
La dimisión de Oli no fue la única. El lunes por la noche, el ministro del Interior, Ramesh Lekhak, también presentó su renuncia durante una reunión de gabinete. Según el diario local The Kathmandu Post, Lekhak dimitió por “motivos morales”, tras conocerse el número de víctimas en las manifestaciones.
Este martes, los disturbios escalaron aún más. Manifestantes irrumpieron en el edificio del Parlamento federal en Katmandú, donde prendieron fuego a las instalaciones, pintaron consignas anticorrupción en las paredes exteriores y rompieron ventanas.
La organización Amnistía Internacional exigió una “investigación exhaustiva, independiente e imparcial” sobre las muertes ocurridas durante las protestas. Denuncian que las fuerzas de seguridad habrían utilizado munición real contra los manifestantes.

