El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, afirmó que no aumentará las medidas de seguridad para su familia tras un ataque armado que involucró a su nieta en Culiacán. El incidente, que dejó dos personas heridas, fue calificado como un intento de robo y no como un atentado directo.
La familia mantiene su rutina diaria y la hija del gobernador, Eneyda Rocha Ruiz, confirmó que su hija se encuentra bien y recibió apoyo psicológico tras el suceso.
Aunque reconocen la crisis de inseguridad que padece Sinaloa, la familia optó por continuar con sus actividades cotidianas sin solicitar protección adicional, confiando en el trabajo de las autoridades estatales para enfrentar la delincuencia.

