
Brasil.- Una operación policial realizada el 28 de octubre en los complejos de favelas de Penha y Alemão, en Río de Janeiro, dejó un saldo de 121 personas fallecidas, entre ellas cinco agentes, convirtiéndose en la más mortífera de la historia reciente de Brasil; el operativo, que se extendió por 17 horas y buscaba desarticular a la cúpula del Comando Vermelho, fue inicialmente defendido por las autoridades, pero organizaciones de derechos humanos denunciaron presunta brutalidad por el elevado número de muertos, mientras que una investigación de Reuters reveló que la policía habría caído en una trampa y que los principales líderes del grupo criminal escaparon tras recibir un aviso previo, lo que ha generado dudas sobre la efectividad real de la intervención y reavivado el debate sobre las estrategias de seguridad en el país.
