
El Espinal, Oaxaca.— Una familia de Sonora denunció negligencia grave luego de acudir a una funeraria en El Espinal para reclamar el cuerpo de Rogelio Alfonso Luna, de 62 años, quien falleció a consecuencia del descarrilamiento de un tren. Según el testimonio de sus familiares, el refrigerador donde se encontraba el cadáver estaba apagado y los restos presentaban un avanzado estado de descomposición, a pesar de que habían pasado solo dos días desde su fallecimiento.
El hijo del fallecido acusó trato indigno hacia su padre y responsabilizó a las autoridades por lo ocurrido, exigiendo que se investigue el caso y se sancione a los responsables. La denuncia ha generado indignación pública y pone en evidencia la necesidad de garantizar protocolos adecuados en el manejo de cuerpos en funerarias y servicios de salud.

