H. Cd. de Chihuahua.- Horas antes de ser capturado por fuerzas de élite de Estados Unidos, Nicolás Maduro apareció públicamente en el Palacio de Miraflores acompañado de una delegación del régimen chino enviada por el presidente Xi Jinping. A través de redes sociales, el mandatario venezolano celebró el encuentro y reafirmó la alianza estratégica entre ambos países, asegurando que China y Venezuela permanecían “unidas” en la construcción de un mundo multipolar.
El encuentro se realizó con Qui Xiaoqi, enviado especial de Xi Jinping para América Latina y el Caribe, con quien Maduro sostuvo reuniones privadas y difundió imágenes oficiales que proyectaban estabilidad política y respaldo internacional. En sus publicaciones, el líder chavista destacó los lazos de “hermandad y amistad” con Beijing, en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos y advertencias previas de una posible acción militar.
Sin embargo, pocas horas después de estas apariciones públicas, Estados Unidos lanzó un operativo militar a gran escala en Caracas que culminó con la captura y extracción aérea de Maduro y su esposa, Cilia Flores. El propio presidente Donald Trump confirmó la detención, señalando que fue una operación cuidadosamente planificada, lo que marcó un giro abrupto en el escenario político venezolano y dejó en evidencia que el respaldo diplomático de China no evitó la acción directa de Washington.

