
Los usuarios de redes sociales han iniciado una intensa campaña bajo el argumento de que Estados Unidos no debería albergar la Copa del Mundo 2026, tras las recientes amenazas de Donald Trump de realizar ataques terrestres contra los cárteles en México. Los mensajes, que se viralizaron este 9 de enero, exigen a la FIFA que retire la sede a la nación estadounidense y que su selección sea excluida de competencias internacionales como medida de sanción.
Estas críticas se suman a la indignación generada por la operación militar en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, eventos que han llevado a los aficionados a cuestionar la idoneidad de un país anfitrión que mantiene una postura bélica activa en la región.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido un comunicado oficial sobre estas peticiones, aunque anteriormente ha señalado que la seguridad es responsabilidad de los gobiernos nacionales. La controversia también ha alcanzado a los socios de la organización, México y Canadá, a quienes algunos internautas instan a renunciar a la co-organización como acto de protesta y solidaridad.
Mientras Trump asegura que su estrategia terrestre es necesaria tras haber “erradicado el 97 por ciento” del tráfico marítimo, los analistas deportivos advierten que la creciente tensión política podría ensombrecer el torneo que inicia en junio, poniendo a prueba la neutralidad del organismo rector del fútbol mundial ante una crisis diplomática sin precedentes.
