Jonathan Gerlach, un hombre de 34 años residente de Ephrata, enfrenta más de 500 cargos criminales tras el macabro hallazgo de más de 100 restos humanos en su domicilio y una unidad de almacenamiento. La investigación comenzó tras reportes de saqueos en el histórico cementerio Mount Moriah, donde el sospechoso presuntamente forzó la entrada a al menos 26 mausoleos y bóvedas subterráneas utilizando palancas y cuerdas.
Al momento de su detención el pasado 6 de enero, los agentes observaron cráneos y huesos a plena vista en su vehículo, además de encontrar restos momificados de dos niños pequeños dentro de una bolsa de arpillera que Gerlach portaba al salir del camposanto.
El fiscal del distrito de Delaware, Tanner Rouse, describió la escena en el sótano del acusado como una “película de horror hecha realidad“, detallando que los restos se encontraban en diversos estados: algunos colgados, otros reconstruidos y varios cráneos exhibidos en estantes. Gerlach, quien presuntamente admitió haber robado al menos 30 conjuntos de restos para vender “rarezas” en grupos especializados de redes sociales, permanece encarcelado tras no poder cubrir una fianza de un millón de dólares.
Las autoridades trabajan actualmente en la identificación de las víctimas, que incluyen desde infantes hasta restos de hace siglos, mientras se investiga su posible participación en saqueos de otros cementerios de la región.

