H. Cd de Chihuahua.- El periodista Rafael “L”, conocido como “Lafita”, recuperó su libertad de tránsito luego de que un juez federal le concediera un amparo que levantó el arraigo domiciliario que lo mantenía confinado en su hogar. El comunicador enfrenta un proceso penal en Coatzacoalcos, Veracruz, por presunto encubrimiento y delitos contra las instituciones de seguridad, aunque calificó de “absurdas” las acusaciones iniciales de terrorismo.
León aseguró que su única herramienta de trabajo es su teléfono celular y que los señalamientos en su contra responden más a la incomodidad generada por su cobertura en escenas violentas que a la comisión de delitos reales. Aunque ha regresado a las calles para realizar su labor, manifestó temor ante posibles represalias y dijo que ha modificado sus estrategias de cobertura para evitar conflictos con las autoridades.
El proceso judicial no ha concluido: su defensa mantiene en curso un segundo amparo federal para desestimar la totalidad de los cargos. Se espera que en cuatro o cinco meses se dicte una resolución final, mientras organizaciones defensoras de la libertad de prensa vigilan de cerca el caso y el periodista busca reintegrarse a su trabajo con cautela.

