
H. Ciudad de Chihuahua, Chih.- La ciudad de San Francisco ha sido ratificada como la sede oficial para el Super Bowl LX; sin embargo, los reflectores no solo apuntan al deporte, sino a la crisis de salud pública que enfrenta la ciudad. La lucha contra el fentanilo se ha convertido en la prioridad número uno de las autoridades antes de recibir a miles de aficionados.
El gobierno local ha intensificado los operativos en las zonas más afectadas para limpiar las calles y ofrecer una imagen de seguridad y orden. La dualidad entre el espectáculo millonario de la NFL y la realidad social de las adicciones pone en jaque la logística del evento más importante del fútbol americano.
Se espera que el Super Bowl LX sea un motor económico para California, pero el reto de sanear las áreas conflictivas es el verdadero partido que San Francisco está jugando en estos momentos. Los organizadores confían en que las medidas de seguridad y salud garanticen una experiencia segura para los asistentes. (En Blanco y Negro)

