
H. Ciudad de Chihuahua, Chih.- Un análisis histórico recordó cómo durante el punto más crítico de la Guerra Fría, marcas emblemáticas del capitalismo como Pepsi y McDonald’s lograron penetrar el mercado de la Unión Soviética, desafiando el bloque ideológico.
El intercambio fue tan peculiar que en su momento Pepsi recibió barcos de guerra soviéticos como forma de pago ante la falta de convertibilidad del rublo en el mercado internacional. Esta maniobra convirtió a la refresquera, por un breve periodo, en una de las potencias navales más grandes del mundo.
Esta incursión comercial marcó el principio del fin para el aislamiento cultural del bloque comunista, demostrando que la demanda por productos globales fue más fuerte que las barreras políticas. La llegada de la primera hamburguesa a Moscú fue el símbolo de una transformación económica que culminaría con la caída definitiva del muro.
(En Blanco y Negro)

