
H. Cd. de Chihuahua.- El Congreso de Estados Unidos aprobó en 2025 la Epstein Files Transparency Act, ley que obligaba al gobierno federal a revelar toda la información sobre Jeffrey Epstein y su red de tráfico sexual. Aunque la entrega de documentos estaba prevista para diciembre de 2025, el Departamento de Justicia solicitó una prórroga y el pasado 30 de enero de 2026 se liberó el mayor paquete de archivos hasta la fecha: más de tres millones de páginas, 2 mil videos y alrededor de 180 mil imágenes, según datos oficiales. El material, incluye desde correos personales de Epstein hasta registros de vuelos y listas de invitados a reuniones privadas.
Entre los documentos destaca un informe del FBI fechado en junio de 2021 que vincula a Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell con un supuesto colaborador del Cártel de Sinaloa. El denunciante, cuya identidad no fue revelada, asegurĂł que participĂł en la logĂstica de presuntas fiestas sexuales donde se explotaba a menores de entre 12 y 14 años, y relatĂł que se instalaron cámaras para vigilar a los miembros del cártel. Además, vinculĂł estos hechos a un campo de golf propiedad de Donald Trump, donde afirmĂł que ocurrieron asesinatos de niñas, sin que el documento indique investigaciones formales posteriores.
El material tambiĂ©n incluye acusaciones de Kenneth Darrell Turner, quien dijo haber informado al presidente de MĂ©xico sobre la investigaciĂłn y coordinado esfuerzos con el FBI. Turner señalĂł la posible implicaciĂłn de funcionarios estadounidenses, como el excomandante Richard Marcinko y el exembajador Earl Anthony Wayne, y describiĂł hallazgos de una “bĂłveda” con miles de videos de menores de Guatemala, Honduras, MĂ©xico y Sudáfrica, asĂ como registros de vuelos de Epstein entre MĂ©xico y las Islas VĂrgenes. Hasta ahora, estas declaraciones no han sido corroboradas oficialmente.
Por Ăşltimo, correos electrĂłnicos de 2019 sugieren que Epstein y Wayne habrĂan participado en una presunta fiesta sexual en Ciudad Juárez en 2014, organizada en instalaciones vinculadas al consulado de Estados Unidos. Los mensajes, que forman parte de los archivos liberados, no constituyen una resoluciĂłn judicial ni confirmaciĂłn oficial de los hechos. Las autoridades mexicanas y estadounidenses aĂşn no han verificado pĂşblicamente las acusaciones, dejando a la opiniĂłn pĂşblica ante una serie de denuncias graves que requieren investigaciĂłn adicional. (En Blanco y Negro)

