
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, condenó enérgicamente el envenenamiento de siete menores en Huauchinango, Puebla, quienes resultaron intoxicados tras consumir alimentos en la vía pública. A través de un mensaje emitido este 18 de febrero, el diplomático señaló que este caso refuerza la urgencia de desmantelar las redes criminales que trafican con fentanilo, subrayando que esta droga sintética no distingue nacionalidades ni edades. Johnson expresó su respaldo a las familias afectadas y celebró la recuperación de la mayoría de los niños, quienes presentaron síntomas graves tras ingerir tamales y atole.
El incidente ocurrió el pasado 14 de febrero en la colonia El Potro, donde siete menores de entre 2 y 11 años sufrieron vómito, deshidratación y desorientación. Según reportes de la prensa nacional, una niña de 10 años identificada como Cristina permanece hospitalizada tras dar positivo a fentanilo en análisis toxicológicos, mientras que los otros seis menores ya fueron dados de alta. Las autoridades sanitarias y la Fiscalía General del Estado de Puebla mantienen una investigación abierta para determinar si la presencia del opioide en la comida fue producto de una negligencia, un accidente o un acto deliberado.
Tras la intoxicación, las autoridades suspendieron la venta en el puesto ambulante involucrado y decomisaron la mercancía para su análisis clínico. Informes preliminares indicaron que parte de los productos asegurados ya presentaban fechas de caducidad vencidas, aunque las muestras biológicas siguen bajo estudio para identificar el origen exacto de la contaminación. Hasta el momento no se han realizado detenciones ni imputaciones formales, aunque el propietario del establecimiento acudió al hospital para informarse sobre la evolución de salud de las víctimas.
Ronald Johnson aprovechó la relevancia del caso para insistir en la importancia de la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. El embajador recordó que apenas el 12 de febrero se logró la incautación de 188 bultos de cocaína en altamar gracias al trabajo conjunto entre la Secretaría de Marina y la Guardia Costera estadounidense. Estas acciones, según el diplomático, son muestra de resultados concretos contra las redes delictivas que ponen en riesgo la seguridad y la salud de las comunidades en ambos lados de la frontera.
